counter free

El arte en tiempos de crisis


Por: Jenny Cruz Yerba Bruja

Te has preguntado ¿Cuán importante es el arte en tiempos de crisis?, o ¿Cuán importante es mi arte dentro de esta pandemia? Muchas pueden ser las contestaciones, pero si bien es cierto que el arte salva, alivia, asiste, conmueve y muchos adjetivos más, también es cierto que es el proveedor de alimentos y bienes en los hogares de los artistas que están dedicados de lleno a las artes como sustento principal de sus vidas. Más allá del objetivo metafórico de sustentar sus vidas, el de sustentar sus bolsillos. Muchos museos, galerías y salas de exposiciones tienen sus puertas cerradas y no solo en Puerto Rico, si no que a nivel global. No sabemos a ciencia cierta cuándo podamos exponer precencialmente otra vez o asistir a ferias artesanales.  El gobierno no nos deja de otra que hacer algo por nosotros mismos, en un sálvese quien pueda, que debe ser de manera estratégico e inteligente. Cito: "La obsesión por atribuir una utilidad tangible al arte se remonta al Thatcherismo y su obsesión con la economía en los años 80, cuando Arts Council England comisionó a John Myerscough la redacción de un informe gubernamental sobre la importancia económica de las artes. Esto marca un profundo cambio en las políticas públicas culturales: atrás quedan los días en que las artes se consideraban por su valor cultural, o como artefactos civilizadores y educadores. El reporte de Myerscough argumentó que las artes debían financiarse en razón de su valor económico, con lo cual comienza a condicionarse la entrega de fondos para iniciativas culturales al impacto social de cada obra o proyecto." (del artículo El rol del arte en tiempos de pandemia de María Victoria Guzmán, https://artishockrevista.com/2020/04/29/el-rol-del-arte-en-tiempos-de-pandemia/) Dicho esto, del gobierno y de sus agencias correspondientes no se pude esperar nada. Tenemos que movernos nosotros mismos con nuestro arte, saber dónde lo exponemos, a quién se lo vendemos, qué precio establecemos y ser bien celosos con la escencia de nuestro estilo, la elaboración y el mensaje que llevamos. Tenemos que movernos a plataformas digitales y vender nuestro arte. Diversificar nuestro arte y ampliar el cono de posibles compradores. Romper con esquemas pre establecidos por que las situaciones pre-existentes pintaron el escenario.  Cada vez ser mejores y procurarnos un espacio en la sociedad como artistas haciendo el mejor trabajo representativo del Puerto Rico que queremos y no bajar la guardia y regar la voz de que se compre local. En estos tiempos de pandemia el arte nos sirve como canalizador de muchas emociones, depresiones y ansiedades. Dar la oportunidad a otro de pintar, es un proceso sanador para ambas partes y se puede lograr ofreciendo clases de arte, entre otras alternativas que se pueden considerar. No podemos quedarnos en el olvido ni de brazos cruzados. La Cultura y folklore de nuestro país reside en las manos de los artistas y los artesanos, pero más allá del amor al arte, el artista tiene que verse a si mismo como empresario y reinventarse en estos tiempos de pandemias y sobre todo darse a respetar, educando al ignorante.